Caso 01 · E-Commerce · Shopify
CoolBrand
Relojes y joyería de lujo en consignación, con tráfico pero cero consultas. El problema no era el SEO: era el diseño. Rediseño editorial oscuro y compra por WhatsApp, hasta que la gente empezó a mandar capturas de la tienda.
Home rediseñada — estética editorial oscura, colecciones curadas
Antes que nada
Tenías el tráfico. Lo que no tenías era una sola consulta.
CoolBrand CR es una boutique de relojes y joyería de lujo en consignación en Costa Rica: piezas de miles de dólares donde cada venta empieza con una conversación, no con un botón de “comprar”.
El sitio recibía visitas de sobra. El problema era otro: la tienda se veía como otras cien tiendas de relojes online, y no daba a nadie una forma de empezar a hablar. Resultado: cero consultas con tráfico real entrando. Este caso es sobre cómo el diseño —no el SEO— era el cuello de botella.
El punto de partida
No estaba rota. Estaba diciendo lo que no era.
La tienda cargaba, tenía inventario y se podía pagar. Pero la estética era genérica: layout cargado, categorías inconsistentes y un checkout estándar de e-commerce que no tenía sentido para piezas que la gente quiere ver, preguntar y negociar antes de comprar.
Antes de tocar Figma revisé cómo se usaba de verdad y cómo compra realmente el cliente de lujo: primero pregunta —por condición, procedencia, talla, precio— y recién después decide. El sitio no dejaba que esa conversación empezara. Ahí estaba el verdadero problema.
Lo que decidí, y por qué
Cada decisión, con una razón que puedo explicar.
Una estética editorial oscura, no una vitrina genérica más.
El inventario compite con marcas de lujo internacionales en Instagram. Una rejilla clara de productos se lee como tienda de commodity; un layout oscuro, de alto contraste y editorial se lee como una boutique con criterio. Fondos oscuros, tipografía en dorado e imágenes protagonistas: se siente más una revista de coleccionista que un carrito.
WhatsApp en cada punto de decisión, no un carrito que nadie iba a usar.
Para piezas de miles de dólares, el carrito es la interfaz equivocada. Cambié el flujo estándar de Shopify por una compra WhatsApp-first: un botón flotante (FAB) presente en todo el sitio y un CTA de WhatsApp por producto, arriba de cualquier opción de carrito. De “me interesa” a “estoy hablando con la tienda” en un toque.
Secciones que empujan el negocio, no solo un catálogo pasivo.
Estructuré la home según cómo compra su gente: colecciones editoriales por categoría, una guía del coleccionista que da autoridad, y —clave— “Vendé o consigná tu pieza” y “¿No ves lo que buscás?” como secciones principales, no enlaces perdidos en el footer. Así el sitio deja de ser vitrina y se vuelve herramienta de dos vías.
Vengo del mundo dental: un paciente nervioso confía en vos sin margen de error. Una compra de miles de dólares se diseña con esa misma vara.
En pantalla
Cómo quedó.
Cómo se notó
El tráfico siempre estuvo. Lo que cambió fue lo que la gente hacía con él.
La prueba
Tráfico sostenido, meses después.
FROM sessions SHOW pageviews Ese tránsito nunca había ocurrido en la otra página. La gente me manda fotos de la página, la gente está usando la página. Qué éxito. Tenemos la mejor página de Costa Rica en joyería, por mucho.
Si esto te suena
¿Tu tienda tiene tráfico pero nadie te escribe?
Contame qué vendés y cómo compra tu gente. A veces no es el SEO — es que el diseño no da confianza ni deja empezar la conversación.
Hablemos